En la literatura los muertos hablan. Cuando leí a Pedro Páramo, novela de Juan Rulfo quedé pensativo, pues allí ellos se mueven en su mundo, en el de Comala. Algunos creen que eso es sólo ficción, que se requiere una imaginación súper dotada para crear ese tipo de historia ¡ni mucho menos! En esta época en particular, de forma increíble los muertos tienen su propia voz en el país. La gente nos los ve, pero están ahí, callados cuando tienen que estarlo, pero cuando uno menos lo espera se hacen sentir.
La mayoría de las personas tienen amigos muertos y algunos los “invocan” para que los ayuden, y no precisamente del más allá, pues con viveza se aprovechan de la condición indefensa de los muertos, pues son simples despojos mortales. De hecho, muchos de los familiares no saben que sus parientes difuntos están dando vueltas por el mundo de los vivos, pero es la verdad.
Actualmente hay unos 5.102 muertos que apoyan a ciertos candidatos para las diferentes corporaciones que se elegirán el 30 de octubre. De hecho, la Registraduría Nacional del Estado Civil, a través de la Dirección de Censo Electoral, formuló denuncia penal ante la Fiscalía General de la Nación, para que se adelante averiguación sobre los responsables de la presunta comisión de los delitos de fraude procesal y falsedad en documento, ya que en el proceso de revisión de más de 5 millones de firmas entregadas para respaldar la inscripción de candidatos a distintas corporaciones, se encontraron que esa cantidad de ciudadanos fallecidos respaldaban la inscripción de 156 candidatos. En el mes de marzo de este mismo año, el Registrador Nacional había afirmado que unos 10.000 muertos habrían votado en las elecciones de 2002 y 2006.
¿Cómo le parece esa joyita? “Muertos” que merodean las elecciones y se presentan a votar sin que nadie se percate de su visita, sólo queda constancia de que sí visitaron las urnas, pues sus votos aparecen. Eso sí que en Colombia uno necesita demostrar que está vivo, aunque el funcionario lo vea en cuerpo presente, lo llaman Certificado de Supervivencia, (y la verdad es que está uno vivo de milagro); y el muerto tiene que demostrar que lo está mediante el Certificado de Defunción, si este no existe es porque el muertito está vivo solo que anda de parranda. Pero al momento de las elecciones, hay unos vivos que votan por los muertos. En fin, hay que estar muy pilosos para que no aparezcan más seres del más allá en el más acá, por ahí sueltos, amigos de políticos que puedan incidir en las elecciones que se aproximan, y entonces ahí sí nos terminamos de fregar.
Así que apreciado lector, para que usted se entere de lo que los muertos siguen haciendo, no necesita leer ningún libro de cuentos, escuche y vea las noticias, allí podrá enterarse de lo que pasa en este mundo macondiano.
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